La muerte del tigre de Bengala Kenzo continúa bajo investigación. La Profepa informó que ya recibió el informe preliminar elaborado por especialistas de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, en el que se establece una primera conclusión sobre las causas del fallecimiento del ejemplar ocurrido durante un operativo en Tepetlaoxtoc, Estado de México.
El estudio señala que el felino perdió la vida por una broncoaspiración de sangre, consecuencia de hemorragias provocadas por un impacto de bala en la parte frontal de la cabeza. De acuerdo con la necropsia, el proyectil penetró por el párpado superior derecho y continuó su trayectoria hasta atravesar el paladar blando.
TE PUEDE INTERESAR: Grupo de Trabajo de la ONU considera arbitraria la detención de Pedro Castillo y pide su liberación
Además de la lesión mortal, los especialistas encontraron otras heridas en el cuerpo del animal, incluyendo lesiones compatibles con proyectiles de arma de fuego, una cicatriz relacionada con el microchip de identificación y una herida lacerante de 11 centímetros en la cola. El documento también describe que Kenzo tenía cerca de dos años, pesaba 116.2 kilos y medía 236 centímetros de longitud.
La universidad precisó que el documento entregado es un informe preliminar basado en la evaluación macroscópica, por lo que aún falta el resultado del análisis histopatológico, el cual permitirá determinar con mayor precisión el alcance de las lesiones observadas.
Mientras se espera el diagnóstico definitivo, el caso sigue generando controversia. Integrantes de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) sostienen que el tigre habría sido herido antes de recibir el sedante, una versión que contradice la información difundida previamente por la Profepa, dependencia que aseguró que continuará con el seguimiento del caso hasta concluir la investigación.

