El Gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones contra cinco entidades estatales y ocho funcionarios del aparato militar cubano, a quienes acusa de facilitar la cooperación militar con países considerados adversarios de Washington, así como de participar en la adquisición de armamento para las Fuerzas Armadas de la isla.
A través de un comunicado, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que las medidas forman parte de la estrategia de la administración del presidente Donald Trump para reforzar la seguridad nacional. Según explicó, las sanciones buscan limitar las operaciones de organizaciones e individuos vinculados con las relaciones militares de La Habana y el suministro de armas al régimen cubano.
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Entre las entidades sancionadas se encuentran Tecnoimport, Duna S.A., la Unión de Industria Militar (UIM), la empresa militar industrial Yuri Gagarin y Tecnotex, subsidiaria del conglomerado empresarial militar Gaesa, el cual ya había sido objeto de restricciones por parte de Washington. Asimismo, fueron incluidos en la lista el ministro de las Fuerzas Armadas, Álvaro López Miera; el jefe del Estado Mayor, Roberto Legrá Sotolongo; José Antonio Remón Rodríguez; Oscar Enrique Biosca Gallego; además de los agregados militares en Rusia y China, Mónica Milián Gómez y Waldo Pérez Cortés, así como los directivos Roberto Jesús Viciana Mousset y Heriberto Sánchez Alleyne.
Marco Rubio aseguró que el gobierno cubano utiliza su estructura militar y de inteligencia para realizar actividades de espionaje contra Estados Unidos y servir como plataforma para operaciones de países como Rusia, China e Irán. También afirmó que estas instituciones son utilizadas para la represión interna y que mantienen vínculos con prácticas de corrupción a través del grupo empresarial Gaesa.
Con estas disposiciones, los bienes y activos de las personas y entidades sancionadas que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedarán bloqueados, además de prohibirse cualquier transacción con ciudadanos o empresas de Estados Unidos. Las medidas se suman a las sanciones previamente impuestas contra el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y a los cargos presentados contra el exmandatario Raúl Castro, en el marco de la política de presión que Washington mantiene sobre Cuba, mientras continúa vigente el embargo económico y las restricciones dirigidas a sectores estratégicos como energía, defensa, minería y servicios financieros.

