La UEFA anunció que sus 55 federaciones nacionales no participarán en competiciones organizadas por la FIFA mientras el organismo mantenga su propuesta de permitir la entrada de inversionistas privados en la propiedad comercial de la Copa del Mundo y otros torneos. La decisión, dada a conocer este 30 de julio, marca un nuevo capítulo en la creciente tensión entre las dos principales entidades del futbol internacional.
A través de un comunicado conjunto, la confederación europea rechazó de manera unánime la iniciativa impulsada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al considerar que representa un riesgo para la esencia del deporte. La UEFA sostuvo que el Mundial es un patrimonio del futbol y advirtió que no debe convertirse en un activo financiero, al afirmar que “la Copa del Mundo no está en venta”.
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De acuerdo con reportes internacionales, la FIFA busca crear una nueva empresa para administrar los derechos comerciales de sus principales competiciones y vender alrededor del 20 por ciento de esa sociedad a inversionistas privados en una operación valuada en cerca de 20 mil millones de dólares. Entre los interesados figura un fondo de inversión con sede en Nueva York fundado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner.
La FIFA ha defendido el proyecto al asegurar que conservaría el control de la nueva estructura y que los recursos obtenidos serían destinados al desarrollo del futbol en todo el mundo. Sin embargo, la UEFA advirtió que la participación de accionistas privados podría influir en decisiones sobre el calendario internacional, los formatos de competencia y el futuro del deporte. Como condición para retirar el boicot, el organismo europeo exigió que la FIFA cancele definitivamente la propuesta y garantice que no volverá a plantear un esquema de privatización de sus competiciones, una disputa que podría afectar torneos próximos como la Copa Mundial Femenina Sub-20, programada para iniciar el 5 de septiembre en Polonia.

