Mientras los incendios forestales obligaban a evacuar a decenas de miles de personas en el centro de España, una emergencia paralela se desarrollaba en un santuario de animales ubicado entre Madrid, Ávila y Toledo. Más de 200 animales rescatados del abandono y el maltrato quedaron atrapados por el avance de las llamas, en un escenario que puso de manifiesto la ausencia de protocolos específicos para protegerlos durante este tipo de desastres.
Laura Luengo Mata, presidenta de la Fundación Santuario Vegan, relató que intentó regresar al refugio para auxiliar a los animales, pero las autoridades le impidieron el acceso al priorizar el rescate de personas. Ante la imposibilidad de evacuar a vacas, caballos, toros y burros por el cierre de caminos y la rapidez con la que avanzaba el fuego, el equipo del santuario optó por liberar a la mayoría dentro del terreno para aumentar sus posibilidades de sobrevivir, mientras los ejemplares más vulnerables permanecieron resguardados en establos protegidos del humo.
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La situación cambió cuando un video difundido en redes sociales se volvió viral y atrajo la atención de la opinión pública. Tras la presión generada, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y varias dotaciones de bomberos acudieron al lugar para impedir que el incendio alcanzara el santuario y una zona habitacional cercana. Aunque el fuego no llegó a las instalaciones, el riesgo persiste debido a que los incendios continúan activos y el acceso al refugio sigue siendo limitado.
La experiencia llevó a los responsables del santuario a pedir que España establezca planes de actuación para proteger a los animales durante emergencias. Luengo Mata sostuvo que no busca equiparar la vida animal con la humana, sino que existan mecanismos para su evacuación o resguardo cuando se presentan catástrofes. Mientras tanto, los cuidadores continúan pendientes del estado de los animales, convencidos de que, en este tipo de crisis, siguen siendo “los últimos” en recibir atención.

