El exfuncionario de salud Anthony Fauci quedó en el centro de una nueva disputa política en Estados Unidos después de que senadores republicanos lo declararan en desacato al Congreso por negarse a declarar sobre el origen de la COVID-19 durante una audiencia realizada esta semana.
La resolución fue aprobada por la Comisión de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado con ocho votos favorables y cinco en contra. El senador Rand Paul, impulsor de la medida, afirmó que la decisión representa un paso para que el caso trascienda el ámbito legislativo y pueda derivar en acciones judiciales.
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Fauci decidió no responder las preguntas de los legisladores al invocar la Quinta Enmienda, argumentando su derecho constitucional. Su defensa sostuvo que la votación tiene un trasfondo político y denunció que se trata de un intento por sancionarlo por ejercer una garantía legal.
La controversia revive el debate sobre el origen del coronavirus, mientras la administración de Donald Trump continúa respaldando la hipótesis de una fuga de laboratorio en Wuhan. En contraste, Fauci ha negado reiteradamente las acusaciones y asegura ser blanco de una persecución encabezada por Rand Paul desde hace meses.

