En una demostración de solidaridad internacional, los perros rescatistas mexicanos se han convertido en la pieza clave de las labores de auxilio en La Guaira, Venezuela. Tras el despliegue coordinado por el Gobierno de México, estos ejemplares especializados han logrado localizar a tres personas con vida, entre ellas un menor de edad, y han recuperado más de 20 cuerpos entre los escombros de edificios colapsados.
El contingente, integrado por especialistas de la SEDENA y la Cruz Roja, proyecta una capacidad de respuesta regional sin precedentes. La labor de los perros rescatistas mexicanos no solo destaca por su eficacia técnica, sino por el valor simbólico de sus integrantes, quienes cargan con el legado de íconos como Proteo y Athos.
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Entre los 18 binomios caninos desplegados por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), destaca la presencia de Arkadas. Este pastor alemán fue donado por Turquía en honor a Proteo, el can que falleció durante las labores de rescate tras el terremoto de 2023 en territorio turco. Venezuela representa la primera misión internacional para Arkadas, quien continúa el legado de servicio de su predecesor.
Junto a él, canes como “Ambicioso” y “Consejera” han demostrado la importancia del entrenamiento especializado. Estos perros rescatistas mexicanos fueron fundamentales para localizar a un niño de 9 años que permaneció bajo las estructuras colapsadas durante once horas. Gracias a su marcaje preciso, los equipos de emergencia pudieron realizar la extracción con éxito.
Participación de la Cruz Roja y los hijos de Athos
Además del personal militar, la Cruz Roja Mexicana delegación Querétaro aportó cuatro binomios certificados internacionalmente: Orly, Balam, Halley y Kenai. Es importante resaltar que Orly y Balam son hijos de Athos, el recordado perro rescatista del sismo del 19S en México, cuyo linaje sigue salvando vidas en el extranjero.
La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que este equipo de apoyo cuenta con 25 especialistas de la Unidad de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR), quienes trabajan hombro a hombro con los perros rescatistas mexicanos para agilizar la localización de víctimas en espacios de difícil acceso.
El uso de estos binomios K9 en México se consolidó tras los sismos de 1985, evolucionando hasta convertirse en uno de los cuerpos de rescate más respetados del mundo. Hoy, los perros rescatistas mexicanos reafirman en Venezuela por qué su olfato y disciplina son la última esperanza en medio del desastre.

