Un reciente estudio científico ha revelado una conexión preocupante entre el síndrome metabólico y cáncer. Las personas con problemas avanzados de salud metabólica enfrentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar tumores malignos.
Investigadores informaron en la revista Circulation: Population Health and Outcomes que el síndrome cardio-renal-metabólico (CRM) eleva las probabilidades de enfermedad. Según los datos, quienes padecen etapas avanzadas de esta condición tienen hasta un 30% más de riesgo de cáncer.
El Dr. Hidehiro Kaneko, líder de la investigación en la Universidad de Tokio, explicó la importancia de estos hallazgos. El experto señaló que no solo debemos vigilar el corazón, sino también prevenir el cáncer en pacientes con síndrome CRM.
TE PUEDE INTERESAR: Claudia Sheinbaum encabeza ranking de aprobación en América Latina, según CB Global Data
Este padecimiento incluye factores como la hipertensión, niveles altos de azúcar y exceso de peso. También contempla el colesterol anormal y la reducción de la función renal en los pacientes. Casi 9 de cada 10 adultos en Estados Unidos presentan al menos uno de estos componentes de riesgo.
Etapas de riesgo según la gravedad del síndrome
La investigación analizó datos de casi 1.4 millones de personas durante tres años. Los resultados demostraron que el riesgo de desarrollar tumores aumenta según la gravedad del síndrome metabólico y cáncer en el individuo.
En la etapa 1, el riesgo sube un 3%. Sin embargo, en la etapa 4, la probabilidad de padecer cáncer se dispara al 30%. Esto ocurre porque la disfunción en un sistema del cuerpo suele afectar negativamente a los demás órganos.
Prevención y hábitos de vida saludable
Los especialistas sugieren que los hábitos que protegen el corazón también funcionan contra el cáncer. Mantener un estilo de vida activo y una dieta equilibrada es fundamental para reducir el impacto del síndrome metabólico y cáncer.
El Dr. Tochukwu Okwuosa, del Rush University Medical Center, destacó el concepto de cardio-oncología inversa. Esto significa que los factores de riesgo cardiovascular también actúan como detonantes para el crecimiento de células cancerígenas.

